"—La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres. Digo esto, Sancho, porque bien has visto el regalo, la abundancia que en este castillo que dejamos hemos tenido; pues en mitad de aquellos banquetes sazonados y de aquellas bebidas de nieve me parecía a mí que estaba metido entre las estrechezas de la hambre, porque no lo gozaba con la libertad que lo gozara si fueran míos, que las obligaciones de las recompensas de los beneficios y mercedes recibidas son ataduras que no dejan campear al ánimo libre. ¡Venturoso aquel a quien el cielo dio un pedazo de pan sin que le quede obligación de agradecerlo a otro que al mismo cielo!"
Don Quijote de la Mancha, cap. LVIII. Miguel de Cervantes Saavedra
Cada hombre tiene un tesoro que lo está esperando
-Paulho Coelho-
-Paulho Coelho-
jueves, 13 de noviembre de 2014
jueves, 6 de noviembre de 2014
De Homero a Matt Groening


En la temporada 20, capítulo Adiós, Maggie, adiós, Homer tiene una disyuntiva, debe cruzar el río en una barca con su bebé, el perro y un tarro de veneno, en dicha embarcación no caben todos, así que decide cruzar primero con Maggie, dejarla en la otra orilla y volver a por el perro y el tarro de veneno. A la pequeña la deja en la puerta de una iglesia católica mientras la observa metido en la barca para recoger al animal, la puerta de la iglesia se abre y una monja que ve a la criatura allí sola, la toma por una niña huérfana. Homer confía en Lisa para salvar a la pequeña y esta se infiltra en el convento para rescatar a su hermana. Allí descubre el misterio de la joya divina, "un símbolo cristiano" que, si no recuerdo mal, atribuyen a Santa Teresa y que traerá la paz al mundo. Lisa llega a él mediante varios enigmas y uno de ellos está en latín: "Quaerite deum in corde et anima" que parece ser una "modificación" del salmo 68: "Quaerite deum et vivet anima vestra" Lisa, en la versión castellana, traduce su frase como: busca a Dios con el corazón y el alma.
Y ya que hablamos de temas religiosos, podemos irnos a la temporada 16, capítulo El padre, el hijo y la santa estrella invitada. Aquí, se traslada a Bart, por su mal comportamiento, a un colegio católico. Mientras cenan, el chico bendice la mesa en latín, Homer se extraña y pregunta qué está diciendo, Lisa responde: Es latín, papá, la lengua de Plutarco. A lo que Homer contesta: ¿El perro de Micky Mouse?, y ella replica indignada: ¡No, Plutarco!, relató las vidas de los emperadores romanos.
A parte del juego fonético que pretenden hacer entre Plutarco y Pluto, la información que da Lisa es correcta, Plutarco escribió Vidas paralelas aunque en ellas también relataba las vidas de algunos griegos ilustres, como Alejando Magno.
Uno de mis episodios favoritos es el de la temporada 16, Gracias a Dios que es el día del juicio final. Aquí Homer ve una película sobre el fin del mundo y se obsesiona con que el rapto (el apocalipsis) llegará en cualquier momento. Después de muchos intentos fallidos, de repetir profecías muy graciosa e interpretar señales desternillantes, por fin llega el famoso rapto. No obstante, como nadie le ha hecho caso, Homer es el único que va al cielo y allí ve como su familia sufre por no haber creído sus palabras. Para intentar remediarlo, va a ver a Dios y le pide que retrase el juicio final, tras hacer alguna que otra trastada, Dios cede. No obstante, lo curioso es que no dice: hágase o así sea u otras fórmulas atribuidas a Dios en la Biblia, por el contrario, con voz solemne, proclama: Deus ex machina. Considero que Groening es lo suficientemente inteligente como para haber acordado, junto a sus guionistas, utilizar esta frase. Este era el procedimiento mediante el cual, en el teatro griego, una deidad entraba en escena y solucionaba un conflicto de terribles consecuencias. Es exactamente el papel de Dios en este episodio, actúa como una divinidad griega y pone fin al conflicto.

Pues, sí, esta escena es la del Caballo de Troya, algo modernizada, porque son los propios habitantes de Shelbyville, los que se llevan la furgoneta "abandonada" y la introducen dentro del depósito de la grúa (tal y como los Aqueos entraron en la ciudad troyana).
Ejemplos como estos abundan en muchos de los capítulos de los Simpsons, se me viene a la cabeza, uno en concreto, titulado Historias de dominio público. Aquí se hace una parodia completa a la Odisea, Homer toma el papel de Odiseo, (Ulises) y Marge el de su fiel Penélope. Lo curioso no es la historia en sí, que es chistosa y muy divertida, sino los personajes que, por ejemplo, imitan a los dioses del Olimpo: Barnie, el borracho del pueblo, es Baco. El alcalde, Joe Quimby, es Zeus (y se podría pensar que le dan ese papel por ser el "mandamás" de Sprinfield, pero creo que hay razones mucho más poderosas para que Joe sea Zeus. No olvidemos sus constantes aventuras extraconyugales con cualquier ser femenino de largas piernas y pecho exuberante, y la malísima relación que guarda con su esposa. Zeus era el Juan Tenorio griego (como Quimby) y la relación que guardaba con su esposa queda muy lejos de la preciosa estampa familiar que nos mostraba Disney en la película animada Hércules). Y el capitán Horatio MacCallister es, como no, Posidón.
El Dios del mar ha salido más de una vez en los Simpsons, en aquel capítulo que parodiaba la película de La tormenta perfecta, Homer hace una especie de ruego al dios para que cese la lluvia diciendo: Los antiguos griegos te llamaron Posidón y los romanos... Aquaman.
Los guionistas que dan vida a las peripecias de la familia amarilla hacen continuas alusiones al mundo clásico y dejan al espectador que capte los chistes e interprete las situaciones que viven cada uno de los personajes.
Sin ni siquiera ser del todo conscientes, estamos rodeados de símbolos que nos han llegado desde Grecia y Roma, vivimos siguiendo tópicos y sentencias que nos han transmitido nuestros antepasados clásicos y todas nuestras manifestaciones culturales (cine, teatro, literatura...) son el resultado de un continuo replanteamiento de lo que ya hacían Griegos y Romanos.
Como "proyecto de filóloga clásica" que aún sigo siendo, os remito a un precioso artículo escrito por el profesor Cristóbal Barea Torres, en el que me he basado para esta entrada, que ha estudiado con todo detalle todas las manifestaciones clásicas que podemos encontrar en los Simpsons. Con esto, quizás podamos valorar un poquito más todo el saber de nuestros antepasados que hemos conservado y que aún seguimos usando, y quizás podamos entender mejor el mundo que nos rodea, pues sea en una serie animada o sea en un libro, la cultura clásica es maravillosa, sigue viva y nos ayuda a comprendernos un poco mejor.
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