Cada hombre tiene un tesoro que lo está esperando
-Paulho Coelho-

sábado, 13 de julio de 2013

El secreto de Mary reilly

¡Por fin he podido terminarme este maravilloso libro! Soy una apasionada de la obra de Robert Louis Stevenson. Considero que esta novela es una de las grandes joyas de la literatura del siglo XIX; hablo de: El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde. Stevenson plasma de una manera casi indescriptible la doble personalidad que puede llegar a tener una persona o si lo preferís, cómo todos llevamos una parte mala y una buena dentro de nosotros. Somos, pues, los únicos que podemos potenciar una de las dos partes formándonos de esta manera como personas, contando por supuesto con el panorama social que nos rodea. Siempre me ha parecido una historia curiosa, como el bueno pero atormentado Jekyll podía llegar a transformarse en un ser tan escalofriante y malvado como el señor Hyde. 
Un día repasando la filmografía de mi actriz favorita, Julia Roberts, encontré una película que aún no había visto y que llamó toda mi atención. Se llamaba Mary Reilly. Por lo que pude leer contaba la historia de una de las sirvientas del doctor Jekyll, cómo se enamora de él, cómo conoce a Hyde y finalmente descubre el horrible secreto de su amo... ¡me encantó! Maravillosa película, la interpretación de Julia era increíble y encima en el papel de Jekyll/Hyde estaba John Malkovich, así que la película es bastante buena, con unas escenas algo estrafalarias... pero bueno, ahora profundizaremos en ese tema. 
Para mi sorpresa, la película estaba basada en un libro: El secreto de Mary Reilly de Valerie Martin. Desde ese momento quise leer el libro, lo busqué por todas partes, en páginas de Internet, en librerías... y nada, hasta que hace bien poco (un mes) me lo encontré en una librería de ocasión por cuatro euros (mi cara de felicidad absoluta jojojo ^^) Lo compré y al fin lo leí. Así que empiezo a contaros:

Sinopsis:
Los años de infancia de Mary Reilly han sido un auténtico calvario, y solo la protección del respetado científico Henry Jekyll, para quien trabajaba como criada, puede devolver la sonrisa a esta jovencita sensible e inteligente. Las rígidas barreras sociales que separan a amo y criada contribuyen a crear una atmósfera de complicidad oculta que se vuelve más intensa y fascinante con la llegada del joven Edward Hyde, el misterioso ayudante del Dr. Jekyll... 

¿Cómo nació la criatura?
He intentado informarme al respecto y la verdad es que resulta muy interesante. En el libro de Stevenson, por el final, cuando Utterson va a buscar a Jekyll, todos los criados del doctor están nerviosos y asustados porque su amo lleva días sin salir de su laboratorio y temen por su vida. Stevenson describe cómo una de las criadas está llorando más afectada que el resto. La verdad es que no recuerdo muy bien esto, pues hace bastante tiempo que leí el libro, pero no dudo de ello. El caso es que esta figura impresionó a Valerie Martin y se preguntó porqué esta jovencita estaría tan sumamente afectada. Cualquiera podría haber pensado que la pobre chica estaba asustada porque si su amo estaba muerto, no tendría a dónde ir y se vería en la calle, sin recursos. Como muchas personas en esta época. Pero lo que más me gusta de todo esto es esa nueva historia que se imaginó nuestra autora; una joven criada enamorada de su amo y dispuesta a todo por él, incluso a guardar un oscuro secreto. 

¿Cómo está escrito?
De una manera maravillosa. Martin es una ejemplo de verosimilitud, incluso podría decirse que la obra es muy mimética. Ya que a pesar de que Mary es una criada que ha podido asistir a una escuela construida por su benefactor, no es totalmente culta, así que la autora confunde apropósito tiempos verbales, sobre todo condicionales, pretéritos... Es muy fácil su lectura, nos trasporta a esa época, mostrándonos con todo detalle todos los quehaceres del día a día... y sobre todo la gran conciencia clasista que existía en el siglo XIX, con ese toque de nuevos aires que también están muy presentes en dicho momento histórico. Pues no debemos olvidar que están naciendo los primeros resquicios del movimiento obrero y la lucha de clases, algo que podemos ver en varias conversaciones que mantiene el doctor Jekyll. 
Y no puedo olvidar el epílogo... ¡es absolutamente magistral! No me gustaría destripar nada, pero... sorprende. 

Similitudes con la película:
Es bastante fiel, en comparación con otras películas basadas libros. Aún así no debemos olvidar que una película siempre es el resultado de la impresión que han tenido unos lectores previos, que han sido el director y/o sus guionistas. Una cosa es que la película sea un horror y eso ya no se puede defender.
Pero esta película es muy fiel aunque... para mi gusto, el director deja volar demasiado su imaginación y graba esas escenas tan escalofriantes que antes he comentado y que en ningún momento aparecen descritas en la obra de Valerie Martin. Por ejemplo, (sin cometer spoilers) cuando Mary conoce a
Hyde... en película y libro ocurre lo mismo, pero el director introduce un comportamiento de Hyde que este no tiene en la novela. U otro caso, en el libro no hay sangre, ¡ninguna! pero en la película sí, y bastante explícitamente. Aunque comprendo que una película sin acción, desgraciadamente, no tiene mucho futuro en el cine. No obstante, recomiendo sin ninguna duda que veáis la película a mí me gusta mucho, aunque ya os digo que hay algunas escenas... repugnantes xD (para mí gusto, sobre todo por la sangre) pero repito, EN NINGÚN MOMENTO APARECEN EN EL LIBRO, SON PURA INVENCIÓN DEL DIRECTOR O DEL GUIONISTA DE LA PELÍCULA. Leed primero el libro y después la película, así veréis mejor estas diferencias. 
Dejando atrás este detalle, por lo demás la película está muy bien hecha, el cambio de imagen de John Malkovich al transformarse en Jekyll y en Hyde, el papel de Julia Roberts, la recreación del espacio, el juego que se mantiene con el espacio lúdico (los gesto, movimiento... de los actores)... y sobre todo las miradas. Me gusta mucho que se juegue con las miradas en el cine, y tanto Malkovich como Robert tienen mucha expresión en el rostro, así que los planos de las cámaras cuando los graban a ambos de cerca... son muy intensos. 

¿Lo recomiendo?
¡Sí, sí, sí y mil veces sí! La película es mucho más explícita en la relación que Jekyll llega a mantener con Mary, pero el libro lo trata de una manera tan bonita, tierna y dulce... que es precioso. El tormento y la bondad de Jeckyll conjugados con la inocencia y dulzura de Mary... ¡es asombroso!, una mezcla perfecta. Además para los que les guste la historia como a mí, es una delicia, porque describe con total detalle cómo se vivía en dicha época, los prejuicios, y la mentalidad de muchas personas. Leedlo, porque, de verdad, no os arrepentiréis. 

Os dejo una entrevista que les hicieron a los actores y al director durante la grabación del film:

viernes, 21 de junio de 2013

Flores de mi jardín

Hoy puedo decir que, tras una oleada de exámenes bastante considerable, llegó mi descanso y el de otros muchos. 
Si tengo que recordar la primera vez que entré por las puertas de la facultad, me da la risa. Estaba nerviosa, ansiosa por empezar a conocer gente y ver cómo era mi carrera, pero nerviosa. Por lo general todos queremos causar buena impresión cuando llegamos a un sitio que se nos antoja extraño, nuevo... un nuevo mundo. Pues hoy, viernes 21 de junio de 2013, ha terminado esa primera etapa. Ese primer año que con tantas ganar y nervios empecé. Y solo puedo decir que me siento la persona más feliz del mundo. He conocido a gente realmente maravillosa a la que ya quiero como si hubiera estado en mi vida desde siempre, y a las que ya estaban, las sigo queriendo igual o, incluso, más. He descubierto un mundo totalmente distinto. Siento que, en lo poquito que llevo en la Universidad, he crecido como persona y me siento llena y plena interiormente... por supuesto aún me queda mucho por aprender, mucho por crecer y conocer. Solo puedo decir que estoy preparada, deseosa porque empiece el año que viene y comenzar el nuevo año con fuerza y ganas. Lo único que puedo decir a todas esas personas que han hecho que mi paso por la universidad sea fascinante, es ¡gracias! Porque todos y todas sois unos amigos maravillosos, con algunos comparto más ideas que con otros... no me malinterpretéis, simplemente son maneras de pensar muy parecidas, y en general todos y todas me habéis aportado algo bonísimo. ¿Quién me iba a decir a mí que aquella chica con la que compartí estrés de Olimpiada y coche de vuelta para Jerez, se iba a convertir en una de mis mejores amigas?, ¿quién me iba a decir que me iba a estar tomando tés y echando unas risas con una chica rubia a la que conocí por casualidad en el tren?, ¿quién me iba a decir que sentándome al lado de unos chicos y preguntarles su nombre me iba a unir tanto a ellos, verdad María? En general, quién me iba a decir que todos íbamos a ser tan buenos amigos, que iba a estrechar tantos lazos... Mi primer paso por la facultad ha sido lo mejor que me ha pasado. Me queda mucho estrés, muchas buenas sensaciones, mucho que aprender... pero ahí estaré, ahí estaremos todos y todas para pasarlas juntos riéndonos a carcajadas en el tren.


Pero por supuesto a quién más se lo tengo que agradecer es a todas mis chicas, a las que veníamos juntitas del instituto, que me han hecho sentir mucho más arropada, con las que sigo compartiendo cosas muy especiales. Y aunque alguna esté pasando momentos más complicados debe saber que siempre estaremos ahí para apoyarla porque sabemos que todo le va a ir mejor, porque ya es hora de que todo te sonría, sabrá que me estoy refiriendo a ella. 
Todos y cada uno de vosotros me habéis enseñado y yo no puedo más que agradecéroslo. ¿Qué decir de mi carrera? Que me parece la más bonita, la más gratificante,




la más preciosas, la más maravillosa de todas las carreras que podía haber cursado en mi vida. Me esforzaré por aprender, por seguir amando lo que hago como lo amo, me fascina y me da muchísima satisfacción. ¡Gracias y muy feliz verano! 


lunes, 3 de junio de 2013

Mi vida entre libros...

Pues fue precisamente entre libros dónde encontré este maravilloso regalo de la poesía: El Jardín de las Hespérides. Como buena filóloga clásica, lo primero que me llamó la atención fue ese título tan mitológico, "hercueliano" y después el nombre de su autora; Encarna Pisonero.
Así que viendo el pequeño tesoro que había encontrado me lo traje a casa, lo "adopté" y, tras leerlo, le he dado un sitio privilegiado en mi estantería.
El libro es una maravilla, antiguo, con la portada, contraportada y páginas del interior amarillentas del uso y su avanzada edad. Es una edición de junio de 1984 con prólogo de Octavio Uña (al parecer un profesor de la Universidad Complutense de Madrid) y lo pública la editorial Torremozas (Madrid)
Después de estos datos técnicos, que no son del todo importantes, vamos a lo que verdaderamente le otorga una valía maravillosa y lo que a mí, bajo mi punto de vista, más me ha llamado la atención. Está compuesto por una serie de poemas dedicados, como es lógico, a la mitología y al mundo clásico, desde hermosos versos dedicados a Safo o Hipatia, hasta la figura de Penélope, Narciso o Aracne. Recomiendo encarecidamente su lectura, ya digo, que hablo desde mi punto de vista, aunque no son
versos que tengan una rima muy pegadiza e incluso sensual como un poema de Gustavo Adolfo Bécquer, son igual de hermosos. Sin duda alguna, una auténtica exquisitez para las tardes de tedio veraniego, y si no me creéis, comprobadlo vosotros mismos...


Tempus edax rerum

¿Acaso fue Saturno
el artesano de pies volantes y guadaña en la mano
quien te envió con el ceño fruncido
y el haz decrépito a sembrar destrucción?

Tiempo, inflexible,
arrebatando y rompiendo
te llevas lo mejor de todo cuanto existe.
Del hombre lo bello borras a tu paso
y ardor, vitalidad,
se van como los sueños.
Veloz pasa la arena
del tronco a mi vientre
y sabor a mar de mis párpados brota
sin consuelo.

Cómo esperar piedad
si de tus entrañas el fruto
devoras insaciable.


lunes, 27 de mayo de 2013

La fée

Moi aussi j'ai une fée chez moi 
sur les gouttières ruisselantes 
je l'ai trouvée sur un toit 
dans sa traine brulante 
c'était un matin ça sentais le café 
tout était recouvert de givre 
elle s'était cachée sous un livre 

domingo, 12 de mayo de 2013

Res puerorum

Hablando de mitología, hasta las más bellas melodías e imágenes pueden conjugarse en una sola armonía perfecta. Nos lo demostró Walt Disney en 1940 con la Sinfonía Pastoral de Beethoven. 

sábado, 27 de abril de 2013

Cuando Pitágoras voló por el universo (De música y mitología)

Desde tiempos inmemoriales el ser humano se ha valido de la música y la expresión rítmica para manifestar sus sentimientos. Todas esas emociones que nos abordan cada vez que escuchamos música, no son más que la herencia de la concepción de la misma que tenían nuestros antepasados, de la importancia simbólica que tenía para ellos, y del gran peso que supuso para la historia de la cultura. 
El nacimiento de la música estuvo ligado a los orígenes del ser humano que poseía la capacidad de ordenar los sonidos y darles sentido rítmico. Podría decirse que el lenguaje musical es mucho más antiguo que el lenguaje oral tal y como lo concebimos hoy, pues los primeros sonidos que fueron capaces de emitir los homínidos fueron imitaciones de los cantos de los pájaros, el murmullo del agua o incluso el ulular del viento. La necesidad de comunicación promovió que ellos experimentaran con su propia voz. Sería el Homo sapiens el que perfilaría las primeras expresiones musicales, ya era capaz de imitar cualquier sonido de la naturaleza y diferenciarlos de los que constituían la estructura de su lenguaje. ¿Qué podría hacer que el ser humano vinculara la música a la expresión de los sentimientos? Hoy en día, no nos supone ningún tipo de problema dar explicación a las puestas de sol, sin embargo, que el gran astro que iluminaba los territorios y los protegiera de los peligros se esfumara y diera paso a  la oscuridad, era algo que a nuestros antepasados los angustiaba muchísimo, parece que el miedo a la oscuridad nos persigue desde el principio de los tiempos. Lejos de sentirse desprotegido, el hábil Homo sapiens recurrió a toda clase de rituales y cultos en comunidad para alejar sus temores, y ahí fue cuando la música quedó ligada al ser humano para siempre. Los sonidos, los cantos, formaban parte de estos ritos, la música con su melodía dulce, apacible o sombría ayudaban a que estas primeras manifestaciones "religiosas" cobraran una importancia vital para ellos. La música dejaba de ser una mera imitación de sonidos, una actividad individual para convertirse en una manifestación colectiva, lo que en Historia de la música se conocería posteriormente como Homo musicus, aquel cuyas aptitudes para elaborar fórmulas sonoras revelaban un proceso de creación de la conciencia individual, era capaz hasta de crear sus propios instrumentos. 
La civilización griega jugaría un papel fundamental en la evolución de la música, que ya no solo se usaba para rituales y hechos bélicos, sino que aparecía como arte, de manera muy similar a como la entendemos hoy. Quizá para comprender esto algo mejor, convendría ahondar en la etimología de la palabra música. La μουσική no solo significó para los griegos el arte de los sonidos, sino toda expresión artística que tuviera como fin el logro de la belleza. Es por eso que esta palabra está formada por μοῦσαι (que significa musas, diosas inspiradoras de las artes y las ciencias) y el sufijo ικóς (relativo a) Con lo cual la música es lo relativo a las musas. El lenguaje musical cumplía un papel tan importante para los griegos que vemos como la poesía y el teatro de la época se valían de pequeñas composiciones musicales para llevar a cabo la interpretación. Así lo vemos en los grandes dramaturgos como Eurípides y Sófocles. 
Es decir, ya la música no solo servía para alejar los temores existenciales que rodeaban al ser humano, sino que pasaba a ser una fuente de expresión de sentimientos, un hervidero de emociones mediante los cuales los primeros poetas narraban las aventuras amorosas de Zeus, la tristeza de Orfeo cuando perdió a Euridice o incluso la ira de Aquiles cuando aniquiló Troya. 
Aquí es donde entramos en el punto culminante, en la verdadera intención que tiene esta entrada. Toda esta pequeña historia de la música ha sido la introducción que me va a llevar a hablar sobre Pitágoras, el gran filósofo griego que supuso una gran revolución en el mundo de las matemáticas, la geometría y, sobre todo, de la música. 
Que hayamos unido la música a la expresión de los sentimientos y los temores desde antaño, no es algo que yo haya descubierto al llevar a cabo esta pequeña investigación para mi trabajo de la facultad, Pitágoras, también lo descubrió y quiso explicar de dónde venía esa poderosa atracción que sentíamos por los sonidos. De tal forma que acuñó una teoría que sería conocida como: La Armonía de las Esferas. Era una explicación para definir el Cosmos como una serie de esferas perfectas que describían órbitas circulares. Pitágoras sostenía que los siete planetas, al describir sus órbitas, emitían unos sonidos cuya combinación producía una maravillosa melodía permanente. La música cósmica se produce porque los cuerpos celestes, al ser de tamaños tan grandes y moverse a velocidades gigantescas, emitían un conjunto de sonidos de la misma manera que los cuerpos terrenales producen vibraciones cuando se mueven en el aire, como por ejemplo las velas de los barcos cuando suenan con la brisa. Así, la música del ser humano no es más que un eco de la música de las esferas (algo parecido a la proyección de las Ideas en el mundo terrenal que nos explicaba Platón), pero el instinto innato que hace que el alma del hombre resuene con la música, le proporciona un indicio de la naturaleza de las armonías matemáticas que se hayan en el Cosmos. La vida en la Tierra se ve afectada por la Música de las Esferas porque esta gobierna los ciclos temporales de las estaciones, los ciclos biológicos y todos los ritmos de la naturaleza. Es decir, todo el universo se mueve al ritmo de la música de las esferas y eso hace que esta se refleje en el ser humano. Personalmente, me parece una metáfora preciosa, como el mito de la caverna de Platón. Sin embargo, nuestro querido filósofo, no se quedó ahí, aseguraba que las esferas más cercanas daban tonos graves, mientras que las más alejadas daban tonos agudos, lo que sería un dibujo de un pentagrama cósmico. 
Pitágoras también puso los primeros cimientos para construir la escala cromática, es decir, la sucesión de notas divididas en tonos y semitonos que provocan sonidos armónicos, sonidos que "suenan bien al oído". Bajo esta escala está escrita toda la música que ha sido escuchada desde el Medievo hasta nuestros días. Por eso, a pesar de que Pitágoras no logró perfeccionar su teoría porque no tenía medios para probarla, se acercó a nuestro sistema de notación musical. Para Pitágoras los intervalos debían afinarse por quintas, es decir que a cada nota debían separarla cinco tonos (elimina los semitonos), de tal manera que si seguimos esta división se produce lo que se llama la quinta del lobo, o para que lo entendamos mejor, si seguimos esta división de la escala por cinco tonos, llegará un momento en que la sucesión de notas suene como si tocáramos un violín con un estropajo; un horror, un sonido escalofriante (de ahí a que los musicólogos la llamaran quinta del lobo). Es por esto que entre las notas deben existir tanto tonos como semitonos.
Lejos de las consideraciones teóricas que llevó a cabo Pitágoras, la música ha supuesto una de las mayores expresiones artísticas de nuestros sentimientos, en mayor medida que la pintura o la literatura. La música alejaba a los demonios, desterraba los temores existenciales y encerraba todas las emociones que el ser humano era capaz de sentir. La música compone melodías para el amor, la tristeza, la alegría, la paz, la guerra... quizá, dejándonos llevar por postulados pitagóricos se refleje en nosotros el perfecto orden de la música del cosmos, o simplemente sea la necesidad de sentirnos protegidos en todo momento. 
Los músicos de todas las épocas lo sabían, y por eso se dejaban inspirar por la mitología, por esos maravillosos relatos que buscaban (nuevamente) interpretar el origen del mundo, que reflejaban los sentimientos y las emociones. Así, termino esta entrada con una de las muchas composiciones que ponen la vista atrás en estas narraciones fantásticas. Os dejo con Claude Debussy, su música impresionista, y la figura de la sirena. 

jueves, 25 de abril de 2013

Volver

De eso se trata, de escribir al máximo y volver a impregnar este blog de letras. Ahora me encuentro en una época en la que siento que estoy aprendiendo tanto, en la que me siento tan bien... que creo que es hora de volver a este blog y de escribir...