"Si queremos un mundo de paz y de justicia hay que poner decididamente la inteligencia al servicio del amor."
Antoine De Saint Exupery
En cada fragmento, en cada rincón de una obra, su autor o autora deja una porción de su alma hasta que se convierte en esencia, no solo de su vida, sino de la historia; de esa vida universal de la que todos formamos parte. Un poema es amor, es pasión, es guerra, es paz, es tristeza, es duermevela, es plenitud, es decadencia, es juventud y senectud... es al fin y al cabo vida, aire, latido, sangre y aliento... Y a veces sentimos la necesidad de dejar en él algo de nuestra parte. Algunos lo recitan en voz alta para impregnar con su sonido cada palabra, otros dibujan lo que su mente ha imaginado al leerlo, a veces podemos lanzarnos a escribir algunos versos, otros le dan cadencia, armonía y música.